FALCES Y SU HISTORIA
Histórica villa navarra de la Ribera Alta, bañada por el Río Arga.

Tiene una superficie de 115 km2 y una población de 2.536 habitantes (año 2003). Dos yacimientos romanos (San Esteban y los Villares) atestiguan la presencia de población en el siglo II d.C. A partir del siglo V comienzan a entrar los pueblos visigodos. En el período musulmán, sus caudillos dominan la zona desde el año 714 hasta el siglo X, en el que pasa a formar parte del Reino de Navarra. Los reyes navarros tuvieron una casa palacio en el pueblo. La Edad Media transcurrió convulsa y con frecuentes conflictos: incursiones castellanas, guerra de los agramonteses y beaumonteses, rebeliones, y epidemias (en el siglo XIV la peste negra diezmó a la población).

Falces proviene de la palabra “Falcis” que significa hoces o cuchillos corvos. Hay dos interpretaciones sobre la elección del nombre; por un lado están los que piensan que se inspiraron en la hoz agrícola y por otro aquellos que defienden que se debe a los meandros u hoces que dibujaba el río. Es difícil precisar en qué época se crearon los primeros asentamientos humanos en Falces. Los restos arqueológicos que se han encontrado prueban que ya en la Edad de Bronce había poblados en este territorio, pero todavía se desconoce si hubo asentamientos anteriores.

Los primeros datos históricos que tenemos, son del siglo I, cuando se aprecia el establecimiento de explotaciones agrícolas, creando los romanos la villa de San Esteban, y otros asentamientos repartidos por todo el territorio municipal. Será en el siglo IX cuando aparezcan documentos escritos en los que se menciona la villa. En el año 860, el emir Muhammad I se dirigió contra la región, haciéndose dueño de varios castillos, entre ellos el de Falah’san (Falces). Medio siglo más tarde Sancho Garcés se convertirá en una importante tenencia cristiana frontera con el Islam. A mediados del siglo XIV, se desarrolló un conflicto entre falcesinos y el rey Carlos II de Navarra, debido a los fuertes impuestos a los que estaban sometidos. Como consecuencia de ello hubo fuertes represalias y ocho falcesinos fueron condenados a muerte. Posteriormente con el reinado de Carlos III, la Villa gozó de una situación privilegiada, ya que el Rey pasaba largas temporadas en su casa sita en el Huerto del Rey. En 1513, Fernando el Católico concedió la villa a Don Alonso Carrillo y sucesores, naciendo así el Marquesado de Falces. En 1706 se desarrolló otro altercado, cuando los falcesinos se negaron a cumplir la orden del Virrey de mandar 120 hombres armados a la guerra.

Históricamente Falces ha sido un pueblo eminentemente agrícola, y no será hasta la segunda mitad del siglo XX cuando comience a tomar un mayor protagonismo la Industria. Actualmente, la agricultura sigue siendo un sector importante para la economía de la villa, pero ha dejado de ser la actividad fundamental cobrando mayor relevancia la industria y los servicios.

Casas, Palacios y otros lugares de interés Castillo de los Moros