Historia
Falces proviene de la palabra "Falcis", que significa hoces o cuchillos corvos. Hay dos interpretaciones sobre la elección del nombre; por un lado están los que piensan que se inspiraron en la hoz agrícola y por otro aquellos que defienden que se debe a los meandros u hoces que dibujaba el Rio Arga a su paso por la población.
Es dificil precisar en que época se crearon los primeros asentamientos humanos en Falces. Los restos arqueológicos que se han encontrado prueban que ya en la Edad del Bronce había poblados en este territorio, pero todavía se desconoce si hubo asentamientos anteriores.
Los primeros datos históricos que tenemos son del Siglo I, cuando se aprecia el establecimiento de explotaciones agrícolas, creando los romanos las villas romanas de San Esteban y Los Villares, y otros asentamientos repartidos por todo el territorio municipal.

Será en el Siglo IX cuando aparezcan documentos escritos en los que se menciona a la Villa. En el año 860, el emir Muhammad I se dirigió contra la región, haciéndose dueño de varios castillos, entre ellos el de Falah'san (Falces). Medio siglo más tarde Sancho Garcés reconquistará el territorio y Falces se convertirá en una importante tenencia cristiana frontera con el Islam.
A mediados del siglo XIV, se desarrolló un conflicto entre los falcesinos y el rey Carlos II de Navarra, debido a los fuertes impuestos a los que estaban sometidos. Nuestros antepasados se negaron a pagar más, y el Rey envió a Falces al Infante D. Luis. Los labradores salieron en masa a su encuentro y atacaron a la desprevenida comitiva, llegando a poner en peligro la vida misma del hermano del Rey, que tuvo que huir a uña de caballo.Los sediciosos temiendo las represalias del Infante huyeron hacia Castilla y así poder escapar de la justicia que no se hizo esperar. Como consecuencia de ello hubo fuertes represalias y ocho falcesinos fueron condenados a muerte. Además los oficiales reales arrasaron con todas las cosechas y bienes que se encontraron a su paso. Dificilmente se habrá hecho en Falces una expoliación tan sistemática y total como la que se realizó aquellos días.
Posteriormente con el reinado de Carlos III, la villa gozó de una situación privilegiada, ya que el rey pasaba largas temporadas en su casa sita en el Huerto del Rey. En 1513, Fernando el Católico concedió la villa a Don Alonso Carrillo y sucesores, naciendo así el Marquesado de Falces.
En 1706 se desarrolló otro altercado, cuando los falcesinos se negaron a cumplir una orden del Virrey de mandar 120 hombres armados a la guerra. Históricamente Falces ha sido un pueblo eminentemente agrícola, y no será hasta la segunda mitad del siglo XX cuando comience a tomar un mayor protagonismo la industria.
Haciendo referencia al marcado caracter agríccola de la Villa, hay una historia o anécdota que hay que contar por la fama que llevan los AJOS DE FALCES, y es que

los agricultores pagaban diezmo por el cereal, legumbres y hortalizas y entonces se introdujo el cultivo de los ajos que al ser un nuevo producto no estaba sujeto al pago de impuestos, por eso se extendió rápidamente su cultivo, haciendo de la localidad una de las mas importantes en el cultivo de ajos.
Luego hay un periodo durante el siglo XIX, sin mucha relevancia histórica, hasta la llegada de la I República, donde hay un gran movimiento de formación de partidos, agrupaciones y otro tipo de formaciones políticas y obreras. Cabe destacar los movimientos comuneros que durante esa época se enfrentaron al poder. Esa misma gente fué la que durante la II República, serían alcaldes, concejales y dirigentes sindicales.
Después del Golpe de Estado del General Franco, Falces sufrió el mayor golpe de su historia, donde vecinos del pueblo sacaron de sus casas a otros para entregarlos a las fuerzas militares o paramilitares que se habian creado tras el golpe, y esto provocó que 29 falcesinos fueran vilmente asesinados por sus vecinos solo pòr el echo de ser socialistas o comunistas o haber luchado por defender el comunal frente a los caciques. Un golpe a que a estas alturas despues de 70 años todavía no ha cerrado las heridas entre las familias del pueblo.
Ya en los años 60, empieza de nuevo a haber movimientos en torno a la industria, con la llegada de Conserna, la Tejería en pleno funcionamiento, la fábrica de los Maya, y otras solicitudes de actividades industriales y educativas, que no llegaron a efecto por el temor de los falcesinos más pudientes a perder su poder y la mano de obra barata que entonces existía, perdiendo el pueblo, (que entonces era el más importante de la zona), la oportunidad de ser el motor industrial y educativo de la zona.
Actualmente, la agricultura sigue siendo un sector importante en la economía de la villa, pero ha dejado de ser la actividad fundamental cobrando mayor relevancia la industria y los servicios no solo la industria local sino la de los pueblos limítrofes.